Cerrar los ojos, percibir tu entorno. Sentido a sentido. Vivir el agua, el frío, sentirte…
Conocerse es una labor perenne, pero que puede hacer bellamente eterno tan sólo un momento. Cerrar los ojos para abrirlos (aún teniéndolos todavía cerrados).
Por Román Reyes
Desde Marzo de 2014 soy colaborador del blog oficial del maravilloso congreso – filial de